El lift and coast designa la fase en la que el piloto suelta el acelerador mucho antes del punto de frenado habitual, y luego deja que el monoplaza desacelere en rueda libre. Con la regulación de 2026, la eliminación del MGU-H y el paso del MGU-K a aproximadamente 350 kW de potencia eléctrica han transformado esta técnica en una variable de ajuste permanente de la gestión energética.
Super clipping contra lift and coast: dos filosofías de recuperación de energía
El lift and coast tradicional impone levantar el pie antes de la curva, lo que reduce la velocidad máxima en la sección anterior al frenado. El super clipping adopta el enfoque inverso: el piloto mantiene la carga completa, pero el sistema híbrido extrae energía directamente del motor térmico durante la recta.
La diferencia se refleja en los datos GPS. En lift and coast, la curva de velocidad se inclina progresivamente antes del punto de frenado. En super clipping, se mantiene plana por más tiempo, y luego cae más abruptamente cuando la batería alcanza su límite de almacenamiento y ya no puede proporcionar potencia eléctrica.
Observamos que la elección entre estos dos métodos depende del trazado. En un circuito con largas rectas, el super clipping preserva mejor la velocidad máxima, pero puede provocar una pérdida de potencia visible al final de la recta. En un trazado sinuoso, donde dominar el lift and coast en F1 sigue siendo una ventaja decisiva, la desaceleración anticipada protege los neumáticos y suaviza el consumo de energía en toda la vuelta.

Techo de energía recuperable: la regla de los 5 MJ en Monza
La FIA ha reducido el techo de energía recuperable a 5 MJ por vuelta en Monza para limitar el uso excesivo del super clipping y del lift and coast en las largas rectas. Esta decisión ilustra la tensión entre rendimiento y espectáculo: sin un techo, los equipos tendrían interés en aumentar la recuperación, incluso a costa de producir fases de conducción artificialmente ralentizada.
La reducción del techo impone un arbitraje más fino. Si la energía recuperable es limitada, cada fase de desaceleración debe ser rentabilizada. Una recuperación demasiado agresiva al inicio de la vuelta deja menos margen para los últimos sectores. Por lo tanto, el ingeniero de carrera debe distribuir las fases de lift and coast según el perfil altimétrico y la densidad de curvas lentas.
Consecuencia directa sobre la velocidad máxima
Con un techo de 5 MJ, la velocidad máxima en Monza se encuentra por debajo de la obtenida en circuitos considerados más lentos. Este paradoja se explica: menos energía recuperada significa menos energía desplegada al salir de Parabolica y en la recta principal. Los equipos deben entonces compensar con un ajuste aerodinámico más descargado, lo que afecta el comportamiento en apoyo en las chicanes.
Gestión de la batería y estilo de pilotaje en carrera
La eliminación del MGU-H ha retirado una fuente de recuperación pasiva que suavizaba los flujos de energía sin intervención del piloto. En 2026, toda la recuperación eléctrica pasa por el MGU-K, lo que hace que cada frenado y cada levantamiento de pie sean estratégicamente significativos.
La ventana de funcionamiento óptima del sistema híbrido varía según la forma en que el piloto aborda las fases de desaceleración.
- Un piloto con frenado tardío y agresivo recupera más energía por evento de frenado, pero exige más a los neumáticos y a los frenos de carbono
- Un piloto que prioriza el lift and coast prolongado recupera menos por fase, pero distribuye la carga térmica y preserva la goma en los largos relevos
- El super clipping es adecuado para pilotos capaces de gestionar la pérdida de potencia al final de la recta sin comprometer su posicionamiento defensivo u ofensivo

Impacto del lift and coast en la degradación de los neumáticos en carrera
El lift and coast no se reduce a una cuestión de energía. Cada metro recorrido en desaceleración libre reduce la carga lateral y longitudinal ejercida sobre los neumáticos en la entrada de la curva. En un relevo de varias decenas de vueltas, esta reducción acumulada puede retrasar el momento en que la degradación se vuelve crítica.
Recomendamos no disociar la gestión energética de la estrategia de neumáticos. Un equipo que elige minimizar el lift and coast al inicio del relevo gana tiempo por vuelta, pero corre el riesgo de alcanzar el cliff de degradación más pronto. Por el contrario, un exceso de lift and coast protege los neumáticos pero concede tiempo en la recta, lo que facilita el DRS para los perseguidores.
El compromiso varía según el compuesto
Los neumáticos blandos toleran mal las entradas de curva a alta energía, lo que hace que el lift and coast sea más rentable en estos compuestos. Los neumáticos duros, más resistentes térmicamente, permiten reducir las fases de desaceleración anticipada sin penalización significativa en la duración del relevo.
El ingeniero de pista ajusta el nivel de lift and coast vuelta a vuelta a través de la radio. Los mensajes codificados que piden “gestionar” o “empujar” traducen en realidad modificaciones del porcentaje de recuperación y de la distancia de levantamiento de pie antes de cada zona de frenado. El piloto ejecuta una cartografía energética cambiante, no un simple dosificado del acelerador.
La regulación de 2026 ha desplazado el centro de gravedad del rendimiento hacia la gestión híbrida. El lift and coast, lejos de ser un simple reflejo de economía, funciona como una herramienta estratégica que vincula energía, neumáticos y aerodinámica en cada decisión de carrera. Los ajustes de la FIA sobre el techo de recuperación muestran que el equilibrio entre espectáculo y optimización técnica sigue siendo un tema abierto.



